Este seguimiento va definiendo, en función del vino, el futuro destino que cada partida tendrá a nivel comercial - Crianza, Reserva o Gran Reserva - produciéndose a sus embotellados una vez sobre-superados los plazos reglamentados de crianza en barrica, bajo decisión previa y compartida de Perica y nuestro Enólogo, en catas comentadas sucesivas.
Se inicia así el proceso de Crianza en botella en nuestros calados, durante transcurso el vino terminará de armonizar y conjugar el conjunto de sus cualidades latentes, suavizándolas y redondeándolas en condiciones adecuadas de temperatura (15º), humedad y aireación, sin luminosidad ni vibración ambiental.
Nuestros calados albergan 1.000.000 de botellas de las distintas Añadas y Categorías de las que aproximadamente la tercera parte se encuentra disponible para el mercado.